Perfeccionismo
Salir de la trampa de la perfección
Por Chenet Caty · 9 de febrero de 2026 · 5 min
El perfeccionismo se presenta como una exigencia de calidad. A menudo actúa como protección frente al juicio: si nunca está terminado, nadie puede criticarlo.
El problema no es querer hacerlo bien, sino aplazar indefinidamente el momento de mostrarse. Mientras tanto la idea se queda en un cajón y la autoestima se desgasta por falta de pruebas concretas de avance.
Existe otra vía: buscar lo «suficientemente bueno para ser visto». Publica la primera versión, envía el primer mensaje, presenta el proyecto incompleto. La respuesta real vale más que los escenarios imaginados.
En concreto, fija un límite de tiempo antes de empezar, no después. Dos horas para un texto, una semana para una propuesta. Cuando el tiempo termina, muestras lo que existe.
La imperfección asumida es una forma de valentía. Dice que decidiste vivir ahora y no el día en que todo sea perfecto.